miércoles, 15 de agosto de 2007

Viaje a Terra Mítica

Muchos fueron los que nos decían que estábamos pirados, ir hasta Terra Mítica desde Logroño en un fin de semana... pero nosotros lo hicimos, que somos jóvenes y ahora es cuando se hacen estas locuras, que después no podremos...

La idea de hacer este viaje fue mía, yo quería ver otra vez el musical de Peter Pan y me habían comentado que en el parque era distinto al que vi en el teatro de mi ciudad en febrero. Ahora pensaréis... "¿Se ha recorrido media España para ver un musical? ¡Está loca!" Pues sí, amigos, estoy loca, pero además de ver el musical podíamos aprovechar para conocer Terra Mítica, que ninguno de nosotros la conocíamos. Realmente, no sé que es peor, el que a mí se me ocurran estas locuras, o que mis amigos me sigan....

Os voy a ir contando más o menos nuestro viaje... Más o menos estábamos todos apañados para librar la tarde del viernes, bueno, todos menos Mercedes. Yo había acabado las prácticas en la agencia de viajes, por fuerza mayor, tengo un problema en la muñeca derecha que se agravó bastante, pero bueno, ese no es el caso. Ana, Sara y yo librábamos, Maxi se pidió libre y Mercedes salía a las 6 de la tarde. Salimos camino de Alicante pasadas las siete, creo.

El viaje era largo, pero llevábamos nuestras mejores intenciones para pasárnoslo en grande. Nuestro amigo Edu nos había escrito por dónde se iba, él tiene casa allá y se sabe el camino de memoria. Y además contábamos con un bonito GPS que también nos iba orientando. Pues... sí... ¡nos perdimos!... sí, somos así de hábiles, porque el GPS dijo que teníamos que torcer y nosotros dijimos que seguíamos todo recto, se pasó un buen rato diciendo que cambiásemos de sentido cuando fuera posible... también llamamos a Edu, a ver qué nos decía y nos dijo exactamente lo mismo que el "Totó", como acabamos llamándole al final del viaje. Cabezones de nosotros, dimos la vuelta y decidimos que haríamos caso a Totó, aunque había tramos de carretera nuevos que nos decía que nos metiésemos a la carretera y dejáramos de fastidiar huertitas... jeje... Paramos en un área de servicio de Teruel a cenar y seguimos viaje. Cuando llegamos a Alicante Totó se perdió y en lugar de mandarnos a nuestro hotel nos mandó a un edificio que parecia algo oficial, alguna consejería o algo así, bueno, no sé que era porque eran las dos de la madrugada y nosotros lo único que queríamos era ver nuestro hotel. Habíamos llamado varias veces a recepción avisando de que íbamos a llegar tarde, pero cuando llegamos, nuestra reserva había desaparecido... que maja ella... Nos dieron dos habitaciones, una triple y la otra se supone que era doble con cama de matrimonio. En la triple tuvimos una bonita inquilina, una "peazo" cucaracha marrón que campaba a sus anchas por el cuarto de baño... nos cambiaron la habitación. Al final, la habitación de matrimonio era twin, aaaaaais... que cosas nos pasan....


El fin de semana elegido, el del 28 y 29 de julio, el mejor que podíamos haber elegido... con ola de calor y todo... y nosotras quejándonos de que en Logroño no estábamos teniendo verano, pero vamos, que con unos graditos menos también habríamos sido felices.


En el parque habíamos quedado con Laura y María José, que se conocen el parque de memoria y nos ayudaron muchísimo, nos informaon de cómo ahorrarnos dinerito y qué merecía más la pena ver, ¡¡¡gracias chicas!!! También quedamos en la entrada del parque con Lola, que venía desde Murcia para pasar el día con nosotros. Llegamos tarde por algún que otro contratiempo que tuvimos y la cantidad de coches que había en la autopista. Estuvimos viendo gladiadores, barbarroja... Yo no pude montarme en las atracciones más fuertes por culpa de mis muñecas, porque tiendo siempre a agarrarme con fuerza y no era bueno para mí, teniendo en cuenta que con la rehabilitación había mejorado bastante, no quería fastidiarme de nuevo. Pero me monté en muchas atracciones de menor intensidad. La verdad es que el parque no es muy grande, pero me encantó y todos nos lo pasamos como niños.


La gente del parque es muy agradable, hay duchas y aspersores que ayudan a sobrevivir a la ola de calor... sombras no hay muchas, pero tampoco es tan desértico como me habían contado algunos. El parque me gustó mucho y quiero volver para disfrutar de lo que se quedó por falta de tiempo o por salud.... ¿cuándo volvemos?




Por la noche llegó el gran momento para mí, lo que llevaba esperando desde febrero, volver a ver el musical de Peter Pan. Llegamos por los pelos porque estuvimos hasta última hora haciendo compras y nos perdimos un poco e hicimos el camino largo en lugar del corto. Pero llegamos y disfruté de cada momento del musical. La función estuvo dedicada a una niña que acababa de entrar dentro de la compañía, proyectaron la foto de un bebé sobre la montaña, se llamaba Cristina Padilla Fargas. El musical es bastante más corto que en teatro, eliminaron algunas canciones, como la de "Somos los Darling" y "El lago de las Sirenas", que no afectaban al hilo de la historia... pero yo las eché de menos. Volví a emocionarme con mi canción favorita "Adios para siempre", con una impecable interpretación de Miguel Ángel Gamero, y me impliqué más en la salvación de Campanilla, esa noche Peter Pan estaba encarnado por Roberto Sáiz.


Después del musical tocaba acercarse al punto de venta a comprar el disco, con las voces de los actores del musical, no con los triunfitos. Como mi debilidad es Miguel Ángel Gamero (Garfio en el musical) quería intentar que me firmara el disco y ¡¡¡lo conseguí!!! Eso sí, casi me como a Peter Pan en el intento, lo siento Roberto, al menos parece que no se lo tomó mal, en la foto se le ve riendo en segundo plano. Estuvimos con Gamero, es un encanto, me firmó mi libro de Peter Pan (versión original, no la de Walt Disney) y también los discos, que como con nuestro bolígrafo no se iba a ver en la portada, mandó a "Miguelito" (creo que era Antelo, aunque en ese momento yo no le reconocí porque no sabía que era tan alto) a por un rotulador plateado. Nos firmó los discos, se hizo fotos y estuvo hablando con nosotras, aguantando el traje en plena ola de calor... en definitiva, que además de cantar increíblemente bien, es un encanto como persona.


Mientras tanto, habíamos dejado abandonado a Maxi en el punto de venta, pobrecito... ya lo puedo hacer oficial... ¡¡¡EL 28 DE JULIO QUEDA INSTAURADO COMO EL DÍA DE SAN MAXI!!! por aguantar no sólo a su novia sino también a las amigas... jeje... pobrecillo.

Después estábamos tan emocionadas que ni siquiera teníamos ganas de cenar, con la emoción de que habíamos estado con Gamero y encima había sido un encanto. Yo llamé a mi amigo Edu para decírselo, el muy desagradable no me cogió el teléfono y después llamé a mi madre, a la que sí que se lo pude contar, hubiese llamado a más gente, pero ya no eran horas...
Cenamos de vuelta a Alicante en un área de servicio y llegamos otra vez al hotel pasadas las dos y media de la madrugada... si es que dormir es prescindible, al menos durante unos días... aunque después pasa factura.

A la mañana siguiente, ya domingo, desayunamos a la una de la tarde en "Il Café di Roma" y emprendimos viaje de vuelta... comprobamos que los discos del musical funcionaban... jejeje... es una buena forma de decir que fuimos parte del viaje atontadas recordando el día anterior. Pobre Maxi, de nuevo, con su paciencia seguía soportándonos.

Entramos a Teruel para comer a eso de las seis de la tarde, y ya que estábamos allí (y para dar la razón a aquellos que decían que estábamos pirados) decidimos ver los amantes de Teruel, el museo, la iglesia.... vamos, que salíamos de la ciudad hacia casa a eso de las 10 de la noche. El resto del camino sin contratiempos y planeando el próximo viaje.



Chicos yo quiero ir de viaje más veces con vosotros, me lo pasé genial.

Viaje a Port Aventura

Llevábamos mucho tiempo planeando este viaje, que no sé muy bien cómo surgió la idea de hacerlo... Y que conste que esta vez no fue idea mía.

Fuimos el fin de semana del 19-20 de mayo. Yo llevaba ya varios meses que no conseguía descansar, puesto que había estado enferma, iba clase, había ido a tres ferias de turismo (dos de ellas fuera de Logroño) y además por las tardes iba a prácticas en la agencia de viajes. Las noches las aprovechaba para estudiar, así que queda demostrado que dormir es prescindible (al menos durante un tiempo)...
Todo estaba preparado, llevábamos más de un mes en ello. Habíamos conseguido una buena oferta en la que se incluía dos noches en bungalow en un camping y la entrada a Port Aventura. El viernes me llevé mi bolsa de viaje a la agencia y mis amigos, las repes y Edu, fueron a buscarme para comenzar el viaje.

No hubo contratiempos en el camino y llegamos algo tarde al camping, aunque pudimos meter el coche dentro. El bungalow estaba guapo, muy apañado, la foto es de la habitación que compartía con Edu y estrenaba pijama. Después de cenar nos fuimos a ver el mar, ya que el camping tenía acceso directo a una playa, sin hacer mucho ruido porque ya todo el mundo dormía.
A la mañana siguiente había llegado el gran día, nos íbamos a Port Aventura, todos lo conocíamos pero nunca habíamos ido los cuatro juntos, así que estábamos muy contentos y nerviosos.

El día pasó demasiado rápido, nos montamos en varias atracciones y tan sólo llegamos a ver un espectáculo, el de las pompas de jabón de China, pero creo que fué de lo más divertido del día. Comimos a las seis de la tarde (habíamos hecho un desayuno fuerte en el camping y nadie echó de menos el comer). Nos montamos en las atracciones de agua, aunque, a pesar de la foto, en varios momentos del día no apetecía mucho, porque chispeaba y se levantaba viento. Seguro que estáis pensando qué es lo que sucedió tan divertido en el espectáculo de las pompas, pues os lo cuento: había una chica cogiendo a voluntarios para participar en el espectáculo, estaba eligiendo niños o niños acompañados de adultos. De repente se acercó a nosotros y le preguntó a las gemelas y alguna de ellas quería participar en el show (Sara le cedió el puesto a Mercedes). Una vez acabado el espectáculo, hay que decir que Mercedes lo hizo muy bien, le dieron una piruleta como agradecimiento.... todavía nos estamos preguntando qué edad le echó la buena mujer a las repes. A la salida Mercedes se encaprichó en que quería un juego para hacer pompas (igual la mujer no iba muy desencaminada en la edad) y yo caí en la tentación. Llevaba todo el día controlándome, me había enamorado de un Woody vestido de aventurero y había conseguido no comprármelo, pero al final, se vino conmigo para casa.

A la salida del parque íbamos rápido a por el coche y llegar pronto al camping para poder meterlo. Yo tropecé sin llegar a caer, Mercedes también y Sara también, y yo les dije, "cuidado, que la acera está muy mal" (ya estábamos fuera del recinto de Port Aventura). Pues justo después de decir eso, amulando a mi querido Peter Pan, tropecé, salí volando y me di un castañazo de aúpa... el Woody que tanto me había resistido a comprar salvó mi cara, porque se puso entre ella y el suelo... Me fastidié la rodilla y, aunque en ese momento yo no lo sabía, le había dado una estocada de muerte a mi cámara digital.

El domingo también estaba planeado, nos levantamos pronto y fuimos a Tarragona. Tuvimos suerte de que había un fiesta romana y todos los monumentos tenían entrada gratuita. Yo esa mañana estaba totalmente coja, sin poder doblar la rodilla derecha a consecuencia de la caída, y no os podéis hacer a la idea de cuántas escaleras tiene Tarragona para una persona que no puede andar... De todas formas vimos todos los monumentos romanos y un mercadillo que estaba situado junto a las murallas.



De vuelta hacia Logroño paramos en Montsant a comer, y nos dimos una vuelta por el pueblo y visitamos la Iglesia... la verdad es que nos pareció muy bonito. Pero tuvimos que ir pronto para llegar al Monasterio de Poblet, que también lo teníamos en ruta y planificada su visita. El Monasterio es patrimonio de la humanidad y es bastante grande, nuestro grupo era bastante complicado de llevar para un guía, ya que había un grupo de alemanes (que hablaban castellano) de unos cincuenta y tantos años, y nosotros, rondando los 25. Creo que se le podía haber sacado más jugo a la visita, pero puede que el haber sido yo guía turística también me ha hecho ser más crítica con todo este mundo. El Monasterio está bien, es muy interesante y las explicaciones del guía son de bastante ayuda para hacernos una idea de la importancia del edificio. Después ya seguimos el camino de vuelta a casa, sin ningún problema, más que mi cojera... Prometo que la próxima vez que vayamos de viaje intentaré no estamparme...